Hablemos de… El burnout en las organizaciones sin fines de lucro
- Equipo de Conde Consulting

- 21 dic 2025
- 4 Min. de lectura

Trabajar en una organización sin fines de lucro, para muchas personas, nace desde la vocación. Es el deseo de servir, de aportar a una causa, de sentir que el trabajo diario tiene un impacto real. Sin embargo, con el tiempo, esa misma vocación puede transformarse en una carga silenciosa.
En demasiadas OSFL, el compromiso se confunde con sacrificio. Se espera disponibilidad constante, múltiples roles, respuestas inmediatas y una entrega sin límites. Lo mas triste es que a pesar de estas exigencias, el bienestar personal rara vez forma parte de la conversación institucional, y cuando alguien se cansa, el problema JAMAS es la organización y su estructura, sino la persona.
El resultado de esta situación es predecible: equipos agotados, emocionalmente drenados, sosteniendo organizaciones que muchas veces no los sostienen a ellos. Esto, simplemente es burnout, y aunque se hable poco, es una crisis profunda dentro del tercer sector.
El costo invisible de servir
El burnout no aparece de un día para otro, si no que se va acumulando con cada tarea urgente, cada meta irreal, cada puesto vacante que nunca se llena y cada responsabilidad adicional que se asigna “temporalmente”, pero se queda para siempre. Según el 2023 Nonprofit Workforce Survey del National Council of Nonprofits, el 68 % de las organizaciones reportó pérdida de personal debido al agotamiento o la sobrecarga de trabajo, y más del 70 % identificó la salud mental del personal como una de sus principales preocupaciones. Estos datos confirman lo que muchos viven a diario, pero pocas veces se nombra.
Cuando alguien se quema, no solo se pierde un empleado, también se pierde experiencia, continuidad, conocimiento institucional y una confianza que ya estaba construida. Sin embargo, el desgaste se continua normalizando, se aplaude la entrega excesiva, se romantiza el cansancio y se mira el descanso como falta de compromiso.
Un problema estructural, no individual
El burnout en las OSFL no es una debilidad personal ni una falta de resiliencia, es el resultado de estructuras que exigen más de lo que devuelven, de presupuestos ajustados, de equipos reducidos, de metas ambiciosas y de liderazgos ausentes que crean un entorno donde el agotamiento es la norma.
A esto se suma una cultura que premia el sacrificio y castiga el límite. Pedir apoyo se percibe como incapacidad, tomarse un descanso genera culpa, decir “no puedo más” se interpreta como falta de vocación, y así sucesivamente. Sin embargo, ninguna misión puede sostenerse sobre personas exhaustas.
Cuando el desgaste se contagia
El burnout no afecta solo a individuos; se filtra en toda la organización. Impacta la calidad del trabajo, la relación con las comunidades, la motivación de los equipos y la capacidad de innovar. Quienes ocupan posiciones de coordinación o liderazgo intermedio cargan con la presión adicional de sostener al equipo mientras ellos mismos están agotados. Mantener la motivación del personal de campo se vuelve cada vez más difícil cuando no existen condiciones reales de bienestar ni apoyo institucional. El resultado es un círculo vicioso de personas cansadas tratando de sostener a otras personas cansadas, dentro de estructuras que no se detienen a escuchar a quienes día a día luchan por mantener viva una misión en la que creen.
Una conversación que no podemos seguir postergando
Hablar de burnout en las organizaciones sin fines de lucro no es quejarse; es nombrar una realidad estructural que impacta directamente la sostenibilidad del sector. Las organizaciones que existen para transformar la sociedad no pueden seguir ignorando el efecto que sus propias prácticas tienen sobre las personas que hacen posible esa transformación todos los días.
Esta conversación no le pertenece únicamente a quienes lideran ni solo a quienes se sienten agotados, nos pertenece a todos a todos, sin importar el lugar que ocupamos dentro de la organización.
Pregúntate con honestidad:
¿Estamos diseñando nuestras organizaciones para generar impacto… o solo para sostener una productividad constante a cualquier costo?
¿Qué mensaje enviamos cuando la sobrecarga se normaliza y el cansancio se vuelve parte del rol?
¿Quién asume el costo emocional de que todo siga funcionando?
Y a nivel personal, sin culpa ni juicio:
¿Cuándo fue la última vez que descansaste sin sentir que estabas fallando?
¿En qué momento el agotamiento dejó de ser una señal de alerta y pasó a verse como algo normal?
¿Qué tendría que cambiar para que este trabajo vuelva a ser sostenible, no solo posible?
Estas preguntas no buscan respuestas rápidas, buscan abrir un espacio que el sector ha evitado por demasiado tiempo. El bienestar de todos los que componen la organización también es parte de la misión. Cuidar al personal no es un lujo ni un beneficio adicional; es una responsabilidad ética y estratégica. No hay justicia social posible sin justicia laboral. No hay impacto sostenible sin personas que puedan sostenerlo.
Hablemos del burnout en las organizaciones sin fines de lucro… porque solo al hablar de lo incómodo podemos transformar lo imposible.
Nota: Comprometidos con fortalecer el entorno de las Organizaciones Sin Fines de Lucro (OSFL), presentamos la serie “Hablemos de…”, un espacio de reflexión donde abordaremos temas incomodos y que pocas veces salen a la luz. El propósito de esta serie es sacudir conciencias y provocar conversaciones fuera de la zona de confort, reconociendo que aunque las OSFL existen para mejorar la sociedad, también pueden reproducir los mismos problemas que buscan combatir. No se trata de juzgar, sino de aceptar que estas realidades existen, crear conciencia sobre ellas y trabajar activamente para transformarlas, porque hablar de lo “incomodo” es el primer paso para transformar lo “imposible”.
Referencias
National Council of Nonprofits. (2023). 2023 Nonprofit Workforce Survey Results.
https://www.councilofnonprofits.org/nonprofit-workforce-survey
Center for Effective Philanthropy. (2024). State of Nonprofits.
Independent Sector. (2025). Health of the U.S. Nonprofit Sector.
https://independentsector.org/resource/health-of-the-us-nonprofit-sector











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