Hablemos de… La precariedad laboral disfrazada de propósito
- Equipo de Conde Consulting

- hace 3 días
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Cuando el “no hay presupuesto” se convierte en política
En muchas organizaciones sin fines de lucro, la precariedad laboral no se reconoce como un problema estructural, si no que se presenta como una condición inevitable del sector, una consecuencia natural de trabajar por una causa y, en ocasiones, como una prueba de compromiso. Sueldos muy por debajo del mercado, ausencia de beneficios básicos, contratos temporeros prolongados y aumentos que nunca llegan se normalizan bajo una narrativa conocida: “no hay presupuesto”.
Sin embargo, la precariedad no es solo falta de recursos. En la mayoría de los casos, es el resultado de decisiones organizacionales concretas sobre cómo se distribuyen los fondos, qué se prioriza y quién absorbe el riesgo de sostener la operación.
El propósito como justificación económica
En el tercer sector, el propósito ha adquirido un peso simbólico tan fuerte que muchas veces sustituye discusiones necesarias sobre compensación, estabilidad y condiciones laborales. Se espera que las personas acepten salarios más bajos, menos beneficios y mayor incertidumbre porque “el impacto lo vale”. Esta lógica convierte el compromiso en una moneda de cambio; a mayor sentido de misión, menor expectativa de retribución justa.
Desde la literatura organizacional, este fenómeno ha sido identificado como una distorsión del trabajo con significado, donde el valor moral de la misión se utiliza para legitimar condiciones que no serían aceptables en otros sectores. El problema no es el propósito, sino cómo se instrumentaliza.
Lo que muestran los datos
La evidencia confirma que esta práctica es generalizada. El 2023 Nonprofit Workforce Survey del National Council of Nonprofits señala que más del 75 % de las organizaciones enfrenta serias dificultades para retener personal debido a salarios no competitivos y falta de beneficios. A esto se suma que una parte significativa del personal reporta inseguridad financiera aun cuando está profundamente comprometido con la misión.
De forma similar, el informe Health of the U.S. Nonprofit Sector identifica la precariedad laboral como una de las principales amenazas para la sostenibilidad del sector, especialmente en posiciones operativas y de coordinación, donde las responsabilidades crecen sin ajustes proporcionales en compensación.
Estos datos desmontan la idea de que la precariedad pasa de una excepción a un modelo operativo normalizado.
¿Quién paga realmente el costo de la misión?
Cuando los salarios no son justos, los beneficios no existen y la estabilidad es frágil, sin embargo, alguien continua financiando la misión. Este alguien no suelen ser ni los donantes ni las juntas; son las personas que están trabajando día a día, sosteniendo el trabajo diario con su seguridad económica, su tiempo y su futuro profesional.
Esta realidad tiene consecuencias claras, como por ejemplo la alta rotación, la pérdida de conocimiento institucional, la dificultad para planificar a largo plazo y la exclusión silenciosa de talento que no puede permitirse “trabajar por amor”. Solo quienes cuentan con redes de apoyo externas o privilegios previos logran permanecer en estructuras precarias por períodos prolongados, lo que limita la diversidad y la equidad dentro del sector.
Precariedad no es sostenibilidad
Desde una perspectiva ética y estratégica, la precariedad laboral contradice los valores que muchas OSFL promueven públicamente. Como hemos mencionado en otro escritos, no es coherente hablar de justicia social, dignidad humana o equidad mientras se reproducen internamente condiciones de inestabilidad y desigualdad.
Las organizaciones que ignoran el impacto humano de sus decisiones laborales terminan pagando un costo oculto en efectividad, legitimidad y confianza. En el tercer sector, este costo también se refleja en servicios menos consistentes y relaciones debilitadas con las comunidades.
Una conversación impostergable
Cuestionar la precariedad laboral no es desconocer las limitaciones financieras del sector. Es reconocer que “no hay presupuesto” también es una decisión, y que toda decisión tiene consecuencias sobre quién puede quedarse, quién se va y quién nunca llega. La pregunta central no es si hay recursos suficientes, sino cómo se están utilizando y a quién están protegiendo.
Una invitación a reflexionar
Este tema interpela directamente a quienes lideran y a quienes trabajan en las OSFL:
¿Qué tipo de empleo estamos diseñando en nombre de la misión?
¿Quién absorbe el riesgo financiero de que la organización funcione?
¿Qué talento estamos perdiendo porque no puede sostener estas condiciones?
¿Qué entendemos realmente por sostenibilidad?
Estas preguntas buscan abrir una conversación que el sector necesita enfrentar si aspira a transformar realidades sin reproducir desigualdades.
Justicia laboral como base del impacto social
Hablar de precariedad laboral en las organizaciones sin fines de lucro es hablar de justicia laboral como una condición básica para que la misión pueda sostenerse. Las personas que trabajan día a día en estas organizaciones son quienes convierten los valores en acción y el discurso en impacto real.
Cuando se normalizan empleos inestables, salarios insuficientes o la ausencia de beneficios, el costo del impacto social recae sobre quienes lo hacen posible. Esa fragilidad no solo afecta a los equipos; limita la calidad, la continuidad y la coherencia del trabajo con las comunidades.
La transformación social no puede construirse sobre empleos estructuralmente frágiles. Un sector que aspira a cambiar realidades debe comenzar por garantizar condiciones laborales justas para quienes sostienen la misión.
Hablemos de la precariedad laboral disfrazada de propósito en las organizaciones sin fines de lucro… porque solo al hablar de lo incómodo podemos transformar lo imposible.
Nota: Comprometidos con fortalecer el entorno de las Organizaciones Sin Fines de Lucro (OSFL), presentamos la serie “Hablemos de…”, un espacio de reflexión donde abordaremos temas incomodos y que pocas veces salen a la luz. El propósito de esta serie es sacudir conciencias y provocar conversaciones fuera de la zona de confort, reconociendo que aunque las OSFL existen para mejorar la sociedad, también pueden reproducir los mismos problemas que buscan combatir. No se trata de juzgar, sino de aceptar que estas realidades existen, crear conciencia sobre ellas y trabajar activamente para transformarlas, porque hablar de lo “incomodo” es el primer paso para transformar lo “imposible”.
Referencias
Bunderson, J. S., & Thompson, J. A. (2009). The call of the wild: Zookeepers, callings, and the double-edged sword of deeply meaningful work. Administrative Science Quarterly, 54(1), 32–57. https://doi.org/10.2189/asqu.2009.54.1.32
National Council of Nonprofits. (2023). 2023 Nonprofit Workforce Survey Results.
https://www.councilofnonprofits.org/nonprofit-workforce-survey
Independent Sector. (2025). Health of the U.S. nonprofit sector.
https://independentsector.org/resource/health-of-the-us-nonprofit-sector/
Pfeffer, J. (2018). Dying for a paycheck. Harper Business.











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